Universitario dejó huella en la Libertadores de futsal: “Teníamos hambre de gloria, es un quinto puesto muy honorable”

El equipo de fustal de Universitario logró esta semana una de sus mejores participaciones en la Copa Libertadores y la más destacada desde que el torneo se unificó, superando retos que fueron más allá de lo deportivo.
A la vista de los resultados, no es exagerado decir que a la U le tocó “El Grupo de la Muerte”: el sorteo nos ubicó junto con quienes luego conseguirían el título del torneo (San Lorenzo de Argentina) y las medallas de subcampeón (Carlos Barbosa de Brasil) .

Además, cada vez que la camiseta crema sale a la cancha, sabe que se enfrenta también a la propia crisis institucional, que siempre afecta de una manera u otra. El futsal no fue la excepción. Luego de un año difícil para todos, sin entrenamientos, dos semanas antes el equipo no sabía si iba a viajar. No había ninguna confirmación oficial. Cuando llegó, apenas se pudo realizar nueve entrenamientos y ningún partido amistoso de preparación. Cuando el grupo estaba con las maletas listas para llegar a Montevideo, hubieron problemas en el viaje y la delegación debió partirse en tres por temas de documentación. El tercer grupo llegó solo unas horas antes del debut copero, tras largas horas de incertidumbre.

El primer partido fue contra el que, en el papel, era el rival más difícil del torneo, los brasileños, que llegaban como el vigente tricampeón del torneo y superaron por 3 a 1 al equipo estudiantil. La segunda fecha, contra Sportivo Bocca de Ecuador, obligados a un triunfo si se quería mantener las aspiraciones de pasar la fase de grupos. “Por el resultado, fue nuestro partido más redondo”, indicó el arquero Alonso Tizón, una de las figuras de la campaña. Pero destaca también el tercer juego, en el que había que asegurar la clasificación contra San Lorenzo. El empate 1-1 fue arduamente disputado. “Un partido muy correcto, supimos sufrir y estuvimos cerca de ganarlo”, repasó. “Pudimos hacer un poco más”, lamentó Franco Colán, aunque sobre los minutos finales reinó la especulación aunque los dos equipos tenían asegurado el pase a los cuartos de final.

(Foto: Prensa Universitario)

Entretanto, el grupo mantenía los protocolos establecidos por la Conmebol. Algunos llevaron PlayStation, otros cartas, pero no había con quién jugar, porque debían permanecer en sus habitaciones en sus momentos libres. Según contaron desde el plantel, conversaban asomándose por la puerta hacia el pasillo, como si se tratase de una conversación de callejón. Tampoco había mucho margen para distraerse: la directiva había dado escasos viáticos a un país con una moneda cara como Uruguay, con trabajos en pausa en Lima y con familias que los esperaban.

“Los viáticos no fueron los adecuados, el trato tampoco fue bueno. Viajamos representando al equipo y al Perú, los dirigentes debieron tomarlo con más seriedad”, confió uno de los jugadores del plantel.

Como sea, el entrenador trabajaba para mantener la motivación al tope. Para ello, les transmitía los mensajes que los hinchas dejaban en las redes sociales. “Aunque no creas, todo eso suma, se sentía como en 2019 cuando nos iban a ver al estadio”, aseguró Colán.

Haber pasado como uno de los mejores terceros tuvo como consecuencia tener que enfrentar a otro de los “cucos” del torneo, Corinthians. El equipo le puso el pecho, pero bastaron unos escasos minutos de desorden para que el “Timao” se imponga por tres goles. La experiencia de jugadores con una liga profesional marcó la diferencia. “Ellos se dedican 100% al futsal, su liga no paró por la pandemia y se vio reflejada la experiencia”, analizó Colán.

En ese momento, con la amargura del resultado, Tizón escribió que dieron la talla en cada partido y adelantó: “Ahora nos toca dejar a nuestro club Universitario de Deportes en lo más alto posible y lo vamos a hacer”. La promesa se cumplió. Y es que allí no acabó la participación crema: debía definirse los puestos de la tabla, por más que no se aspire al título, por lo que restaban dos partidos. Sin embargo, en el primero sucedió una situación atípica. El equipo colombiano Alianza Platanera no se presentó con la indumentaria acordada previamente y la U ganó por W.O. Así lo recuerda el experimentado portero: “No teníamos cómo ayudarlos. A mí no me gusta ganar de esa manera, pero las reglas están para cumplirse”.

 Al cierre, el equipo enfrentó a Cerro Porteño para disputar el quinto puesto, solo detrás de los semifinalistas, y ratificó el buen juego mostrado a lo largo del torneo para ganar por 4 a 1, una diferencia que se estiró en los minutos finales ante la desesperación del rival.
Pese al triunfo, todavía estaba el sinsabor por no haber llegado más lejos.  Jorge Aguilar escribió: “A nadie le gusta perder y quien me conoce sabe lo competitivo que soy y lo mucho que me duele perder. Pero es parte de la vida de un atleta, nos hace crecer, nos hace pensar, nos hace mejorar. Feliz de formar parte de Universitario. Orgulloso de todos”.

(Foto: Prensa Universitario)

El formato anterior de la Libertadores dividía a Sudamérica en dos regiones. Desde que se unificó, la ‘U’ nunca había alcanzado estar entre los cinco primeros. Y fue el equipo al que San Lorenzo, el campeón, no le pudo ganar (venció a Barbosa en la final en tiempo suplementario).

Colán hace un balance de lo realizado. “Jugamos con con mucho coraje, actitud, compromiso y responsabilidad. Queríamos llegar lejos, pero un quinto puesto que nadie lo esperaba, porque llegamos como el patito feo del torneo”. Por su parte, Tizón reflexionó: “Uno lo disfruta como hincha. Estoy agradecido con la gente que nos mandaba ánimos, nos hacía llegar su mensaje. Sabía las dificultades que habíamos pasado pero teníamos hambre de gloria. Es un quinto puesto muy honorable”, puntualizó.

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