Embajadur Crema: un proyecto que sí es de primera

La crisis administrativa y la cuantiosa deuda no sólo afecta a las cuentas sino que el mayor daño termina recayendo en los trabajadores y en el rendimiento deportivo: quita puntos en mesa, prohíbe contrataciones, genera sanciones económicas y hasta descensos.

Las noticias deportivas de los últimos días pueden servir para reflexionar sobre la gravedad de nuestra crisis y qué tan terribles pueden ser sus resultados.

Imaginemos un equipo conocido, probablemente popular. Ese equipo con una racha positiva durante los últimos años, clasificando a competiciones internacionales, contratando “figuras”, jactándose de ellas; así como de sus cómodos ingresos, y de repente, se tropieza. Intenta levantarse y se cae. Y otra vez, cae, cada vez más hondo. Hasta que de forma inesperada: desciende.

En medio del caos, se culpa a su administración, al grupo particular que posee más acreencias, quizás al comando técnico, a los jugadores y en general todos buscan entender quién tiene la responsabilidad principal.

Para este hipotético caso, que poco importa si es similar a la realidad, se entenderá como punto de quiebre a una administración manchada, con pretensiones particulares, con excesiva concentración de facultades y desorden en las decisiones; que termina haciendo de un club deportivo una empresa destinada al fondo.

Un claro ejemplo de que los errores de saco y corbata sí pueden ser goles en contra. Algún día entenderán que liderar un club histórico supera por mucho a manejar cualquier empresa o holding. Acá tus activos no son números fríos o tablas de contabilidad, no vendemos y compramos; las leyes del mercado jamás podrán enmarcar la pasión y comunidad que crea una sola vocal.

Si bien nuestro Universitario se encuentra a puertas de dos partidos decisivos en nuestra larga búsqueda por la estrella 27, es necesario reconocer que nuestra crisis financiera y administrativa nos ha dado años de angustia en muchos sentidos, pésimos manejos, y una deuda latente que puede traernos fines catastróficos, como una liquidación.

Con problemas administrativos, concursales y económicos, no estamos libres que en algún momento nos pase. Dependerá de nosotros.

La ‘U’ es más grande que sus problemas, y otros problemas.
(Créditos: Universitario/Facebook)

La Crema salva en la cancha lo que sufre fuera de ella

La deuda del Club es la base del peligro presente que sufre. El cambiar de administraciones concursales cada cierto tiempo que, evidentemente, reman hacia sus intereses particulares ya ha traído secuelas directas.

Nos quitó puntos por incumplir con pagos a la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (hoy SAFAP, entidad que resguarda los temas de defensa profesional de los futbolistas en nuestro país), eso generó que se pelee por salvar el descenso el año 2011. Lucha que, por cierto, resultamos vencedores empatando con César Vallejo en suma a otros resultados a nuestro favor.

Se salvó la baja en cancha, como debe de ser.

El 2016 perdimos en mesa los dos clásicos de las liguillas de ese año, el primero empatado en cancha y perdido fuera de ella ante la mala inscripción del extranjero Pino, y el segundo también por responsabilidad directa de la Administración ante la demora en la organización del partido.

Muy aparte de cualquier subjetividad o calificación, las quitas de puntos son reales y nos vienen afectando cada año.

A fines del 2017, el Tribunal de Concesión de Licencias de la FPF inhabilitó a Universitario a incorporar nuevos jugadores para la temporada siguiente, producto de las reincidencias en el incumplimiento de los pagos legales y tributarios, cuotas a la FPF, y presentación de documentos administrativos.

Sin duda es considerada una de las sanciones más graves de la última década; hecho determinante que desencadenó otra lucha por la permanencia. Fue la unidad del Club y sus hinchas aquello que materializó la victoria de salvarnos del descenso a estadio lleno contra Sport Huancayo. Así culminamos el 2018 donde nuevamente tuvimos que salir de situaciones adversas generadas por quienes, se supone, deberían administrarnos correctamente.

Por si fuera poco, el año 2019 comenzamos la temporada sin la viva voz de nuestra hinchada debido a otra sanción por deudas de planillas de octubre y noviembre anteriores. Tal incumplimiento cerró nuestras tribunas populares la primera fecha de local.

Incluso este 2020, quizás sin notarlo mucho debido a la contundencia de nuestra apertura, se nos restó un punto también por incumplimiento de pagos, además que se generaron nuevas deudas que pudieron evitarse: una multa de la CONMEBOL por el descuido de colocar los nombres de los jugadores en la parte inferior de la dorsal en la fase previa de la Copa Libertadores; o nuevas acreencias por el alquiler de instalaciones del Club Árabe Palestino para entrenar, teniendo recintos deportivos propios que cualquier otro equipo desearía, como Campomar o el propio Monumental.

Grosas negligencias de la Administración que termina sufriendo únicamente el Club.

Como hemos apreciado, padecemos distintas afectaciones anualmente, y todas con el común denominador de los pésimos manejos de ambas Administraciones Concursales. En esa mala praxis se genera nuestra gran deuda. Por el momento lo hemos sobrellevado, pero la vida no siempre permite el lujo de continuar por la peligrosa senda de incertidumbre.

La ‘U’ necesita solucionar sus brechas económicas y administrativas lo más antes posible, y ahí es donde adquiere suma importancia EmbajadUr Crema: un proyecto que va más allá de comandar hacia una meta, sino que busca atrincherarse a un sentimiento.

Por las malas administraciones, en mesa se pierde lo ganado en cancha.
(Créditos: Grupo El Comercio)

¿Puede pasarle lo mismo a nuestra ‘U’?

El único grande del Perú es Universitario de Deportes. Necesitamos eliminar la deuda, y con ello la crisis administrativa, si queremos preservar ese orgullo de haber nacido superiores.

Sin perjuicio del proceso judicial, procedimiento concursal y los demás colectivos que tienen como meta liberar a nuestro equipo de todas sus ataduras; EmbajadUr Crema nace con el objetivo de darle esa estabilidad a Universitario a través de la compra de acreencias, de forma que se le deba a menos personas ajenas y sean los hinchas aportantes, por medio del proyecto, quienes formen parte de la reestructuración del Club.

He allí donde surge la responsabilidad de unirte a EmbajadUr, ya que aportando S/. 50.00 mensuales, y donando constantemente otros montos, uniremos fuerzas para sanear a la ‘U’ de cualquier amenaza que no le permita ejercer totalmente su papel de ser el mejor Club de Primera División.

Sólo con la unidad del hincha saldremos adelante sin caer a lo más fondo.
(Créditos: Universitario/Twitter)

Que en tienda crema lo único que descienda sea nuestra deuda, porque con EmbajadUr como proyecto de primera, lograremos todos juntos salvar a nuestra ‘U’.

Si quieres unirte  al proyecto ingresa aquí: http://app.embajadurcrema.com/

Recuerda que puedes colaborar con EmbajadUr adquiriendo algunos de los productos oficiales o afiliándote a nuestro Seguro Embajadur.

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